Cirugía de aumento de senos, implantes mamarios
El aumento de senos es un procedimiento quirúrgico estético diseñado para aumentar el tamaño de los senos, mejorar su forma y realzar la estética general del pecho. Durante el procedimiento, los implantes mamarios se colocan debajo del tejido mamario o del músculo pectoral, permitiendo aumentar el volumen de los senos en una o más tallas de copa. Hoy en día, el aumento de senos es uno de los procedimientos más realizados en cirugía plástica a nivel mundial.
Beneficios del aumento de senos
Con la cirugía de aumento de senos, los senos naturalmente pequeños o con falta de volumen se vuelven más llenos, firmes y proporcionados al cuerpo. Se utilizan implantes de silicona de alta calidad, diseñados para imitar de forma muy similar el tejido mamario natural, con el fin de aumentar el volumen de manera segura y mejorar el contorno del pecho.
Los implantes mamarios modernos están fabricados con materiales avanzados de silicona de grado médico y son altamente seguros cuando se utilizan correctamente. En condiciones normales, no causan daño al cuerpo. Como cualquier procedimiento quirúrgico, el aumento de senos implica ciertos riesgos, pero cuando es realizado por cirujanos experimentados, se considera un procedimiento seguro y eficaz.
Muchas mujeres reportan un aumento de la confianza en sí mismas y una mejora en la imagen corporal después del aumento de senos. Las pacientes con buen estado general de salud y expectativas realistas son excelentes candidatas para esta cirugía.
Embarazo y lactancia después del aumento de senos
Una creencia común pero incorrecta es que las mujeres deben retirar sus implantes mamarios si quedan embarazadas. Esto no es cierto. Durante el aumento de senos, los implantes se colocan debajo del tejido mamario o del músculo, lo que significa que los conductos mamarios no se dañan ni se bloquean. Por lo tanto, las mujeres pueden quedar embarazadas y amamantar de forma segura sin necesidad de retirar sus implantes.
Implantes mamarios y riesgo de cáncer
Estudios de investigación a largo plazo realizados en Estados Unidos han demostrado que los implantes mamarios no causan cáncer. Además, los implantes modernos son bien tolerados por el cuerpo y no se perciben como objetos extraños dañinos. Su cubierta externa de silicona resistente mejora la seguridad y la durabilidad.
Tipos de implantes mamarios
Existen dos formas principales de implantes mamarios:
Implantes redondos
Son la opción más comúnmente preferida, ya que proporcionan una apariencia más llena y elevada, especialmente en la parte superior del seno.
Implantes anatómicos o en forma de gota
Están diseñados para mujeres que desean una forma de pecho muy natural. Suelen ser preferidos por pacientes jóvenes o por quienes buscan un aumento más sutil.
La elección de la forma del implante se determina según la anatomía de la paciente, sus expectativas y la recomendación profesional del cirujano.

