Otoplastia, Cirugía de Orejas Prominentes
Las deformidades de las orejas que requieren cirugía plástica pueden aparecer por diferentes motivos. Una de las condiciones más comunes son las orejas prominentes o salientes, en las que las orejas externas se encuentran en un ángulo más abierto de lo normal con respecto a la cabeza. En este caso, las orejas se inclinan excesivamente hacia adelante y se ven demasiado prominentes.
Las orejas prominentes pueden causar dificultades psicológicas, emocionales y sociales, especialmente en niños. Estos problemas pueden afectar negativamente la confianza en uno mismo y las relaciones sociales desde una edad temprana.
¿Qué es la otoplastia?
La otoplastia es un procedimiento quirúrgico seguro y eficaz diseñado para corregir la forma, la posición o el tamaño de las orejas externas. Este procedimiento afecta únicamente a la parte externa de la oreja y no tiene ningún efecto sobre la capacidad auditiva.
El desarrollo de las orejas suele completarse entre los 5 y 6 años. Por esta razón, la otoplastia se recomienda generalmente después de esta edad, una vez finalizado el crecimiento de la oreja.
Anestesia y Técnica Quirúrgica
En niños, la otoplastia se realiza normalmente bajo anestesia general.
En adolescentes y adultos, el procedimiento suele realizarse bajo anestesia local, que adormece la zona de la oreja.
La incisión se realiza detrás de la oreja, lo que permite que no queden cicatrices visibles después de la recuperación.
Edad Ideal para la Otoplastia
La otoplastia puede realizarse a cualquier edad. Sin embargo, el momento más ideal es antes de comenzar la escuela. Los niños con orejas prominentes pueden enfrentarse a burlas o comentarios negativos por parte de sus compañeros, lo que puede afectar su bienestar emocional.
Es importante que el procedimiento sea:
Explicado al niño de una manera adecuada para su edad
Realizado con el consentimiento y la voluntad del niño
Consideraciones Preoperatorias
Como en todos los procedimientos quirúrgicos:
La aspirina y el tabaco deben suspenderse al menos 2 semanas antes de la cirugía.
Los medicamentos anticoagulantes y suplementos que puedan aumentar el sangrado deben suspenderse durante la última semana antes de la operación, siguiendo las indicaciones del médico.



